Empresario acusa a rosca aduanera de impedir combate al contrabando

Endurecer la lucha contra el contrabando a nivel interno, por lo menos el que afecta al sector textil, sería una de las medidas que, al parecer del empresario Guillermo Caballero Vargas, podría ayudar en gran medida a Manufactura de Pilar a recuperarse de la crisis económica que le afecta por la caída estrepitosa de sus ventas.

La difícil coyuntura que se encuentra afrontando actualmente esta industria textil se debe, en gran medida, a la crisis económica que afecta a sus dos principales mercados de exportación: Brasil y Argentina, que hizo que disminuyera la producción textil a menos de la mitad de los casi 1 millón de metros que producían por mes.

Sin embargo, Caballero Vargas se mostró pesimista ante la posibilidad de lograr algún tipo de éxito en la lucha contra este flagelo, y mencionó como uno de los factores el hecho de que en Aduanas existe una rosca muy fuerte que impide afrontar con éxito cualquier medida que se pueda tomar contra la entrada ilegal de productos textiles al país.

“… Pero yo ya ni menciono el contrabando ni la subfacturación, porque de esto ya hablé en los últimos 30 años con los diferentes ministros de Hacienda y todos ellos claudicaron (en esta lucha). Con Santi (Santiago Peña), que es hermano de mi yerno, ni le hablé de esto porque no quise hacerle pasar vergüenza, porque los ministros de Hacienda no tienen el menor control de la Aduana, por lo menos en los últimos 30 años”, sentenció el industrial, razón por la cual no cifra sus esperanzas en que una posible lucha frontal del contrabando puede ayudarle a que los productos de su fábrica textil mejoren su venta a nivel local.

héroe nacional. Haciendo gala de una sofisticada ironía, Caballero Vargas resaltó que ignora la posibilidad de que el actual titular de Hacienda, Benigno López, pueda lograr tener algún tipo de injerencia sobre la Dirección Nacional de Aduanas, y volvió a remarcar que ningún ministro de esta cartera pudo nunca controlar esta institución.

“Creo que si Benigno lo logra, vamos a tener que pasarlo a la galería de próceres nacionales y algún día enterrarlo en el Panteón Nacional, porque es evidente que hay una organización muy poderosa ahí (en Aduanas) que hace que los sucesivos ministros de Hacienda se hayan sentido impotentes ante esto”, expresó el empresario con resignación.

Agregó que algunos de los sucesivos gobiernos de los últimos 30 años, desde el advenimiento de la democracia, han tenido muy buenos titulares en la cartera económica, como Dionisio Borda, a quien citó como ejemplo, pero “que tampoco pudo hacer absolutamente nada ni contra el contrabando y mucho menos contra la subfacturación”.

Apoyo gubernamental. Sobre el apoyo que está recibiendo del Gobierno para enfrentar la crisis que afecta a la fábrica textil de Pilar, Caballero Vargas refirió que está tratando con dos buenas interlocutoras, como lo son las ministras de Industria, Liz Cramer; y la de Trabajo, Carla Bacigalupo. “Ambas están muy preocupadas y tratando de encontrar vías que eventualmente puedan suavizar el momento que se está viviendo. Nos sentimos acompañados en definitiva. Yo no le reclamo nada al Gobierno, ni tampoco le pido que se haga cargo de nuestros trabajadores”, aseveró.

A pesar del momento difícil, el industrial sostuvo que espera que la fábrica textil recupere su nivel de producción durante el segundo semestre del año.

Planean recuperarse de la crisis con las ventas en mercado local
“Nos estamos preparando para que (Manufactura) Pilar sobreviva en un 80% con las ventas en el mercado local, pues no planeamos cerrar ninguna de nuestras tiendas”, aseveró Guillermo Caballero Vargas, uno de los propietarios de la firma textil que se encuentra afrontando una crisis económica que les indujo a solicitar el paro de actividades laborales durante una semana al mes, de abril a junio de este año. Indicó que si los mayores mercados con que cuenta su producción, que son Brasil y Argentina, no se recuperan de sus crisis económicas, la Manufactura no tendrá más salida que apelar al mercado local y a seguir exportando a países como Uruguay, Chile, Bolivia, Perú y ahora también en pequeño porcentaje a Colombia, y a buscar abrirse nuevos destinos en Centroamérica. Señaló que competir con la producción textil de China, India y Pakistán se torna casi imposible ahora por la alta inserción que tienen en el mercado mundial. “Nuestras tiendas son las que nos dejan alguna rentabilidad y también vendiéndoles a los confeccionistas locales”, concluyó el 

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